Traté una vez más de salir ilesa, y una vez más, me encuentro muerta. Realmente volví a creer que era verdad, que de una vez por todas, era real. Pero me equivoqué. Es como llevar una daga por dentro que acaba contigo, alimentándose de tu dolor, aprovechándose de ti. Pensé que si te ibas, esta vez no me importaría ya que todo parecía ser distinto. Pero no lo es, ni lo fue, ni lo será. Simplemente llevaré el resto de mi vida al mismo corazón, con los mismos sentimientos, los mismos recuerdos… Y ahora, una vez más, me siento totalmente destruida, incompleta.

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